Llévame al baile hijo que aún no estoy tan vieja
¡Quiero lucirme contigo! Bailando del brazo sujeta.

Llévame el teatro hijo, que aún no estoy tan ciega
Escucharé los preludios contigo a mi lado bien cerca.

Llévame a la calle, hijo aún tengo buenas mis piernas
A caminar sin rumbo fijo y a tu lado no me sentiré tan vieja.

Invítame a tu casa hijo, el domingo en la mañana
A compartir buena mesa y sentirme acompañada.

Háblame con cariño hijo, no me retes ni te exaltes
Las viejas son como los niños que nos mimen, nos sonrían, sin desaires.

Festeja mis ocurrencias hijo, no critiques mis locuras
Trataré de ser valiente aunque surjan amarguras.

No me alejes de tu lado hijo, no me hables con engaño
Tengo aún mi mente clara aunque los recuerdos son de antaño

Ven a verme a casa, hijo ya no te pediré nada
Solamente tu presencia y contemplar tu linda cara.

No me dejes triste y sola hijo ni me metas en mi cama
Los doctores se equivocan el dolor está en el alma…

Anónimo

Carlos Miguel
#Entrecanos,

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Te invitamos a ver más publicaciones

Abuelitud

Fueron años maravillosos

Hola Comunidad: Encontrado en la red. -Viejo, podemos descansar si quieres –dijo la anciana cuando escucho jadear a su esposo detrás de ella. -No vieja,

Leer más »
Reflexión

La historia de Pepe

Pepe era el tipo de persona que te encantaría ser. Siempre estaba de buen humor y siempre tenía algo positivo que decir. Cuando alguien le preguntaba

Leer más »
Editorial

El Mendigo.

Hola Comunidad: El mendigo Había un mendigo que había tratado de juntar comida y se daba cuenta que todos los días su comida desaparecía; un

Leer más »
error: Contenido de Entrecanos.com